El Fuerte de San Cristobal


En la frontera hispano-portuguesa se han desarrollado numerosas contiendas y conflictos bélicos a lo largo de la historia. Es por ello que toda la "raya" está poblada por castillos y fortificaciones. En Badajoz, cuatro fuertes defendían la ciudad abaluartada desde el exterior. Este fuerte era el más importante de todos, puesto que desde su ubicación, sobre un cerro en la margen derecha del Guadiana, se dominaba la ciudad.
Fué construido en el siglo XVII durante la Guerra de Restauración portuguesa (1640-1668), siendo el primer elemento que se realizó de todo el sistema abaluartado. Puede decirse que fue una de las primeras obras que sustituyeron al sistema defensivo medieval de Badajoz. De los múltiples fuertes que formaron parte del sistema defensivo de la ciudad, el Fuerte de San Cristóbal es el único que se conserva completo. Está formado por dos pequeños baluartes y dos semibaluartes. La cortina que une los dos baluartes (lado norte) está defendida por un revellín. Al sur, los dos semibaluartes se encuentran unidos a una gola arpillerada. Un amplio foso rodea la fortificación. Tras la conquista de la plaza por los franceses en 1811, se levantó al norte, sobre una loma próxima, una luneta, que no se conserva. Un camino cubierto (del que se conserva algunos trozos) unía el fuerte con el hornabeque de la Cabeza del Puente de Palmas.
Podía alojar 12 cañones y hasta 300 fusileros, y sus defensas se completaban con otros elementos más avanzados que lo hacían casi imbatible. En esta zona tuvo lugar el 19 de febrero de 1811 la conocida batalla de Gévora que aparece reseñada en el Arco del Triunfo de París por su victoria ante las tropas españolas. En Enero de 2014 se han terminado las obras de restauración del Fuerte de San Cristóbal, no sin cierta polémica. Lo que sí es cierto es que la rehabilitación ha permitido su apertura al público y que se frenara el prolongado deterioro que sufría por causa del abandono. Ahora se pueden visitar sus baluartes, fosos, camino cubierto y revellín. En el interior de la fortaleza hay un Centro de Interpretación muy recomendable, que permite al visitante acercarse a la historia y vicisitudes del Fuerte y su relación con otras obras abaluartadas de la Raya hispano portuguesa. Destacan las espectaculares vistas de la Alcazaba árabe, y del río Guadiana y los puentes que lo cruzan en la ciudad de Badajoz.


                                                   Antes de su rehabilitación






                                                Después de su rehabilitación




                                               Videos de Marcial J. Hueros





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