Leyendas de la ciudad de Badajoz


Una leyenda es un relato fantástico o parcialmente histórico que la tradición ha ido elaborando, y también un género literario que tiene su sede en la imaginación y se proyecta en la realidad, pintándola, no como es, sino como nos gustaría que fuera.

En la ciudad de Badajoz existen una serie de ellas.


                           LEYENDA DE LA TORRE VIEJA

Esta leyenda evoca la construcción de la Alcazaba por Ibn Marwan con ocasión de haberse rebelado contra la dinastía  de los Omeya cordobeses, convirtiéndola en una de las obras militares más completas de cuantas protegían las fronteras de al-Andalus y combinando su finalidad de fortaleza con los hermosos  jardines con que la dotó, desde los que contemplaba las tierras lusitanas al pasear por ellos admirando la belleza de la flora que los adornaban. Pero al valiente guerrero le trastornaba grandemente la idea de tener que abandonar algún día la Alcazaba que había levantado y acondicionado con tanto mimo y que al caer en manos impías no la supieran conservar con el celo que él ponía para engrandecerla cada día. En su delirio llegó a desear “ser como estas piedras para vivir aquí eternamente”.

Posteriormente, allá en el siglo XII fue construida junto al recinto de la Alcazaba una esbelta torre a la que llamaron La Atalaya, convirtiéndose en realidad los deseos del noble árabe, pues junto a ella y sin que nadie supiese cómo, surgió otra torre más pequeña denominada “ La Torre Vieja”, a la que se atribuye ser el espíritu del valiente guerrero que permanecerá eternamente posando su vista sobre la vega del Guadiana......


              LEYENDA DE LA PUERTA DE LA TRAICION

Esta leyenda, viene dada por la traición propiciada por el rey portugués Alfonso Enríquez al pretender apoderarse de Badajoz olvidándose del parentesco que le unía al rey Fernando II de León y del pacto de tutoría y vasallaje entre este rey y los musulmanes badajocenses, poniendo sitio a la ciudad. Personado por sorpresa el monarca castellano al frente de numerosa tropa para defender a sus vasallos moriscos, el hecho desconcertó al rey luso tanto que sólo pensó en escapar de segura prisión, emprendiendo veloz carrera en su caballo para huir por la citada puerta, más al tropezar contra su cerrojo el impacto le desmontó de la cabalgadura rodando por el suelo con la pierna fracturada hasta ser habido por las huestes del de León que lo llenaron de cadenas como pago a la mala pasada que pretendía hacer a su pariente......


            LEYENDA DE LA CALDERA DEL PORTUGUES

Esta leyenda, nos habla de la ancestral costumbre de que en la procesión del Corpus en Badajoz marchara por delante un hombre portando una enorme caldera de hierro, y que a su vez tiene su origen en un suceso acontecido dentro de los variados festejos que tenían lugar con motivo de tan solemne festividad.

Se había instituido un premio que conseguía el caballero que daba mayor número de vueltas a un círculo convenientemente señalado portando el pendón de la ciudad sobre la caballería. En la víspera del Corpus del año 1384, se reunieron en Elvas varios jóvenes, entre ellos el sobrino del Gobernador, tramando apoderarse del estandarte y llevarlo hasta dicha ciudad portuguesa, lo que hizo éste al siguiente día tras inscribirse en la carrera y  tocarle el turno de empuñar la gloriosa insignia, poniendo entonces a galope su caballo emprendiendo veloz carrera en dirección a Portugal.

Aunque los españoles tardaron en reaccionar, una vez repuestos de la impresión que les había causado este insólito hecho partieron en su persecución con el deseo de vengar la afrenta. El portugués sin detener la galopada se dirigió hacia una de las puertas para entrar en Elvas pero estaba levantado el puente, dirigiéndose a la siguiente que también estaba cerrada, por lo que optó arrojar el pendón por encima de la muralla, siendo apresado a continuación por los españoles y trasladado a Badajoz dándole muerte y arrojando su cadáver a una caldera de aceite hirviendo.....


              LEYENDA DE PORTUGUESES Y BEJARANOS

Esta leyenda, nos lleva a un Badajoz liberado del imperio almohade gracias a la contribución de valerosos caballeros de Portugal y Beja, que por entonces era autónoma, quienes recibieron recompensas otorgadas por el rey por los favores que ellos le proporcionaron. Ni unos ni otros estaban satisfechos con lo  recibido pues alegaban mejor derecho a ser retribuidos con mayor fortuna en base a los méritos que aducían haber puesto de manifiesto en la conquista. Todo ello desató odios y pasiones que culminaron en terribles venganzas personales llegando a convertir muchas veces las calles de Badajoz en verdaderos campos de batalla en donde se amontonaban los cadáveres de ambas facciones y pese a la mediación del mismo rey Don Sancho en varias ocasiones, la lucha se hizo cada vez más encarnizada. Unas veces eran los portugaleses los que caían sobre los bejaranos haciendo gran matanza de ello y arrojar de la ciudad al resto tras despojarles de sus bienes y haciendas, como al contrario, si bien estos últimos al ser menos y más débiles creyeron que el rey nunca les haría justicia, decidiéndose tomarla por su cuenta levantando la bandera de la sedición proclamando rey de Badajoz a Don Alfonso de la Cerda y fortificándose en el castillo de La Muela. Caro pagaron los bejaranos su temeridad ya que el rey Sancho envió a todas las Ordenes Militares a sitiar el castillo, logrando intimidar pronto a sus ocupantes los que capitularon a cambio de sus vidas, pacto que el rey no cumplió al ordenar se abriesen zanjas en el llamado Campo de San Roque y en la madrugada del día 19 de mayo de 1289 los verdugos procedieran a decapitar a los que confiaron en la honrada palabra de su monarca......


    EL FANTASMA DEL COLEGIO VIRGEN DE GUADALUPE

La escuela fue anteriormente centro de internamiento, internado para acortar, en el cual se dice que falleció un niño en extrañas circunstancias ahora recorre la leyenda de que la habitación donde murió está maldita y su fantasma se manifiesta.

El suceso ocurriría en los años 60, dejando el colegio de ser un internado poco tiempo después para ser un centro de enseñanza sólo abierto de día. Los accesos a la última planta están absolutamente prohibidos y se dispone de rejas que evitan que se pueda subir por las escaleras, el ascensor no llega a la última planta (la "maldita"). A altas horas de la madrugada se enciende una luz en el colegio, concretamente la única habitación que queda con las persianas subidas de la última planta, es imposible su acceso de madrugada en agosto. Ante la petición de habilitar la última planta para dar clases el profesorado responde que esa planta es como si no existiera....


      LEYENDA DE LA TORRE DE LAS SIETE VENTANAS

Esta leyenda nos traslada a la época en que los habitantes de Badajoz se encontraban muy inquietos ante la posible existencia de un fabuloso tesoro de inmensas cantidades de monedas de oro almacenado en la Torre y la dificultad que presentaba el fantasma que lo custodiaba para entrar en posesión del mismo, ya que a pesar de haberse ingeniado las más dispares maneras de acceder al  edificio, los valientes que lo pretendían huían despavoridos ante las dentelladas que les proporcionaba el fantasmagórico guardián......


                      LEYENDA DE JORDANA LA BELLA

Esta leyenda, cuenta que el rey de Portugal entró en Badajoz acompañado de un selecto sequito. Entre ellos estaba Joan Franco, quien se fijó en una bella joven que se encontraba mezclada entre la gente, a esta le acompañaba un chico huérfano. Cuando cruzaron el puente, los dos grupos se juntaron. La presencia de un hombre de aspecto judío, aunque esto no lo pudo comprobar nadie, llamó la atención de todos. Cuando Jordana paso por delante de él, esta notó como la fría mirada del hombre le atravesaba. El día después Joan Francó envío un mensaje en el que le decía que quería verla en el palacio, ella aceptó la invitación. Aunque el trato que recibió Jordana por parte de Joan fue correcto, no cedió a la pretensiones que tenía el joven. Ante lo cual Joan en un ataque de arrogancia se pometió asimismo que la joven no tardando mucho sería suya.

Pasados unos díasencontraron a Joan muerto al lado de la alcazaba. Por la ciudad corrió el rumor de que había muerto en duelo con otro pretendiente de Jordana, un joven español llamado Gonzalo Bejarano. Un tiempo después se encontró flotando en el rio Guadiana el cuerpo de Gonzalo. Jordana abandonó la ciudad hundida en la desesperación y la miseria. Regresó en primavera a la que habia sido su casa, pero esta vez iba de mendiga.

Fué encontrada muerta una mañana a las puertas de la ciudad.....


                EL FANTASMA DEL PERPETUO SOCORRO

En el Hospital Materno Infantil de Badajoz aún se habla en voz baja de la monja fantasma de hábito blanco a la que su muerte no le impide seguir haciendo rondas, y aún trabaja en el Hospital Perpetuo Socorro la enfermera a la que, hace más de veinte años y después de haber dado a luz, visitó  una medianoche en su habitación ofreciéndole pastillas para el dolor. La enfermera le agradeció el gesto y rechazó la medicina, solo para enterarse minutos después por una compañera de que había sido visitada por el Fantasma del Materno.

Los dos hospitales se comunican entre sí, creando un enorme y monstruoso laberinto de escaleras, pasillos, puertas y recodos. Durante años muchas salas, pasillos y habitaciones se han rehabilitado, se han cerrado al público o simplemente han desaparecido. Pero es en el Perpetuo Socorro donde, desde hace años, la Dama de Negro deambula levitando por los pasillos y desaparece en recodos que no llevan a ningún sitio.

El problema es que la Dama Blanca del Guadiana solo es peligrosa para los hombres que nadan. Pero la Dama Negra del Hospital… No sabemos qué quiere, pero sí que se aparece a cualquiera. Hombres o mujeres. Cirujanos o electricistas. Solos o acompañados. En pleno invierno o en los rigores del verano. La única condición que parece poner es la de aparecer en zonas cerradas al público y cuando la noche aún acecha en el exterior del hospital.

Dos cirujanos, fueron testigos de la aparición de la Dama de Negro. La primera fuente es en realidad la última, y no es una, sino dos. Son dos porque la fuente es un matrimonio, y es la última porque ellos han sido los más recientes testigos de la Dama de Negro. Ocurrió una fría mañana de noviembre de 2011, cuando el cirujano J.L.A. y su mujer, también cirujana, entran a trabajar, a las 8 en punto de la mañana, a la tercera planta del hospital y se disponen a llegar a sus despachos, situados en un ala que en ese momento se encuentra cerrada al público. Nunca han tenido problemas en adentrarse por los interminables pasillos sin luz, a esa hora tempranera en la que todavía la noche invernal no se ha convertido en día. Hasta ese momento. Delante de ellos, en el pasillo, avanza de espaldas una mujer vestida de negro hasta los pies. Lo primero que les extraña es encontrar a una persona en una zona cerrada, y lo segundo que no se trate de una compañera, pues ni la vestimenta ni la negra cabellera corresponden a ninguna de sus colegas del hospital.

La mujer, “sin volverse en ningún momento” a pesar de que los pasos y la conversación de los cirujanos ha roto el silencio de los abandonados pasillos, “gira de repente a la izquierda y desaparece en un entrante del pasillo”. Extrañados, se asoman al recodo “para ver dónde ha ido la señora”, pero cuál es su sorpresa cuando descubren que allí no hay nadie. La dama de negro, simplemente, se ha esfumado. Sorprendidos, pero aún no asustados, comentan esa mañana en el quirófano el extraño comportamiento de la supuesta señora y su increíble desaparición.  Ahí las enfermeras les sacan de dudas y les afirman que se han encontrado con el fantasma del Hospital, conocido por casi todo el personal, aunque solo algunos reconocen, y no siempre en público, haberse topado de bruces con él.

Eran las 4 de la madrugada de una calurosa noche de verano de 1994,- “quizás del 95, no recuerdo bien”- cuando R., que estaba esa noche de guardia, decide dar una vuelta por las instalaciones en compañía del guardia de seguridad del hospital. Siempre es más fácil pasar la noche en compañía. Patrullan los solitarios pasillos y hablan de fútbol, de música, de la familia… Y llegan al sótano, donde actualmente se encuentran las cocinas, que en aquellos momentos estaban en obras. Si los pasillos de las plantas altas del hospital son largos los del sótano son inmensos. Interminables. Y oscuros, muy oscuros. Y por el más largo de esos pasillos  avanzan nuestros testigos, hablando de sus cosas, cuando de pronto se quedan sin palabras: allá al fondo, de una de las puertas situadas a la derecha,  surge una mujer vestida de negro que permanece inmóvil, en medio del pasillo, mientras los observa. La Dama de Negro se apareció hace 18 años en los sótanos del Hospital. La segunda fuente  trabaja en el mismo hospital desde hace “muchos, muchos años”. R.G.Y. se encarga del mantenimiento, y nunca le ha importado hacer guardias nocturnas en el hospital, ni siquiera,  afirma, “cuando el tanatorio se encontraba aquí, en este sótano”. Cuando su hermana le cuenta lo que han visto los dos cirujanos, nuestro hombre se queda atónito. Le están contando algo que ha visto, algo que vió en concreto, una noche de verano hace casi 20 años. Y nuestro electricista, como el cirujano, tampoco estaba solo.

La conversación cesa de repente, y la sorpresa da paso al asombro cuando intentan asimilar que es lo que hace una mujer en los sótanos de un hospital en obras a las 4 de la mañana, y sobre todo, qué hace en una calurosa noche de verano envuelta en un abrigo negro hasta los pies. Pero antes de que puedan hacerse en voz alta estas preguntas, la misteriosa mujer comienza a avanzar hacia ellos deslizándose, “sin flexionar las piernas, como si flotase, porque no se movía como una persona normal”. Cuando ha recorrido algunos metros avanzando hacia ellos por los pasillos desiertos del sótano,  la dama de negro gira y se introduce en un pequeño recodo del pasillo  que queda a su derecha.

Tras los primeros segundos de estupefacción el guardia de seguridad, cumpliendo con su cometido, comienza a llamar a la señora, pero ésta ya ha desaparecido en un recoveco sin salida. Los dos trabajadores del hospital corren tras ella y se internan en el recodo. Nada. La Dama de Negro ha desaparecido. Y  nuestro testigo calla durante casi 20 años, hasta que hace unos meses se entera de que dos cirujanos acaban de verla. Y ninguno de los cuatro testigos “creía en estas cosas”. Y ninguno de los cuatro “había oído hablar del fantasma”. Y ninguno de los cuatro quiere hablar a cámara. No quieren notoriedad. No quieren ni siquiera que aparezcan sus nombres ni sus fotos.

Pero la gente habla. Y hablan las enfermeras de la cuarta planta, que fueron testigos de cómo llamaban a la centralita teléfonos de un ala del hospital que se encontraba cerrada… y sin teléfonos…………….


                       LA LEYENDA DEL ANIVERSARIO

Esta leyenda comienza poco tiempo después de que el rey Sancho Bravo consiguiera apaciguar los ánimos de dos de las familias de pertenecientes a la nobleza de Badajoz.

La noche de San Juan, la nobleza celebraba una fiesta en la plaza de la Catedral. Había jóvenes muy bellas, pero de todas ellas destacaba Leonor Bejarano. Los Portugueses mostraron su admiración hacia ella, pero la joven no terminaba de fiarse de las intenciones que estos tenían.

Cuando la fiesta estaba terminando empezaron una lucha fingida, lo que consiguió que cundiera el miedo entre los asistentes. Leonor se desmayó en los brazos del joven con el que bailaba. Tres hombres se dirigieron hacia Leonor y la secuestraron, lo que provocó la rabia de la familia Bejarano.

El día después se celebraba el 200 aniversario de la victoria de Alfonso VII sobre los moros. Pero esta vez no había muchas ganas de celebración, y el único que quería seguir con la tradición era el cura. Mientras se celebraba la misa en la Catedral vacía, sucedió algo inesperado, los bancos se llenaron por los esqueletos de lo muertos que habían salido de las tumbas que estaban repartidas por toda la Catedral. Fue el modo de mantener la tradición que los vivos no habían querido celebrar aquél año. El cura ante aquella visión no aguantó más y se desmayó.....


             LA LEYENDA DE LA NOCHE DE SAN JUAN

La leyenda sobre la Noche de San Juan dice que en 1658 dos tercios portugueses atacaron Badajoz y llegaron hasta el Hornabeque. Hubo una lucha cuerpo a cuerpo y los soldados españoles pidieron que bombardeasen la zona para parar la invasión aunque ellos mismos perecieron.

 Hay un mito local que indica que en las noches de San Juan, en la calle de este mismo nombre, junto al Ayuntamiento, se escucha un traqueteo. Son los jinetes que salen desde el cuartel de caballería que había en la zona hacia el puente, el lugar donde murieron.


      LEYENDA DE LA DAMA DE BLANCODEL GUADIANA

Esta leyenda, cuyos maledicientes aseguran que su intención era ahogar a cuantos se acercaban o caían al rio. Otros la describían no como algo tétrico, sino que poseía una especial belleza que atraía y cautivaba con sus cantos de sirena, asegurando que  si había luna llena era posible ver la figura blanca de la mujer de ojos azules que se paseaba con un vestido largo y transparente al tiempo que susurraba una suave melodía que envolvía en un halo misterioso la noche de estío. La contradicción estaba servida. Quien conoce el rio como la palma de la mano y no tiene secretos para él, no la teme. Aquellos que se han sobrecogido oyendo las terribles maldades de la Dama, no se acercarán a sus inmediaciones pese al agobiante calor de la noche. Pero quien puede sacarnos de dudas es aquel mozalbete que en unión de varios amigos se acerca a la cabecera del Puente de Palmas y decide valientemente meterse en el rio. La noche es oscura y hay poca gente en la orilla. Nada hasta la cuarta pilastra y en el trayecto hacia el embarcadero se siente más agotado de lo que pensaba. Deja un momento de bracear y entonces ve flotando cerca de él a una mujer bellísima, con el pelo claro y liso que le cae sobre la espalda, vistiendo un camisón blanco de amplias transparencias. No da crédito a lo visto e intenta nadar de nuevo pero se siente desfallecer. Nota que tiran de su cuerpo hacia el fondo y piensa que se ahoga y cuando lo sacan a la orilla todavía respira con dificultad y está aterido de frío. Su salvador, un hombre de mediana edad le hace el boca a boca y se extraña de que el mozalbete no deje de repetir entrecortadamente… ¡la he visto,… la he visto,…. he visto a la Dama Blanca!, y que sus tobillos presenten marcadas las formas misteriosas e inconfundibles de los dedos femeninos amoratados como grilletes.




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