Puerta del Pilar

Fotografía de Luis Caldito Trejo


La Puerta del Pilar está situada en la parte suroeste del sistema defensivo, entre el Baluarte de San Roque y el de San Juan y fue construida en 1692. Era una de las más expuestas al fuego enemigo y por ello estaba protegida con un glacis y frente a ella se encontraba el "Fuerte de Pardaleras" con el que se comunicaba mediante un «camino cubierto» del fuego enemigo por donde se podían hacer sin peligro el relevo de las tropas que defendían el fuerte, su municionamiento y otros servicios como el de aprovisionamiento de alimentos, agua, etc. Originariamente tenía un puente levadizo para permitir atravesar el foso que rodeaba la ciudad. Todavía se conservan las aberturas que alojaban el sistema de palancas a ambos lados de la puerta que levantaban dicho puente. Es la única puerta del recinto de la que se conservan datos fehacientes de haber dispuesto de un puente levadizo.

En la fachada exterior figura el escudo del conde de Montijo con leones rampantes a cada lado, que era el capitán general de la provincia bajo cuyo mandato se construyó esta puerta, que la concluyó en 1692 y que fue quien donó la pequeña estatua de la Virgen del Pilar de su fachada interior y de ahí le vino su nombre. Por encima, la del rey Carlos II. La estatua de la Virgen fue trasladada en procesión desde la catedral, procesión presidida por el obispo de Badajoz Marín de Rodezno, hasta dicha puerta e instalada en la cara interior de ella. A ambos lados de la fachada exterior hay dos columnas que se supone sirvieron de pedestal de imágenes de personas religiosas. Anteriormente fue llamada Puerta de Jerez ya que el camino que partía desde Badajoz a través de ella conducía a Jerez y, posteriormente, Puerta de Santa Marina por la cercanía del convento de ese mismo nombre, perteneciente a los templarios.

Hasta finales del siglo XX estaba unida a la muralla. Hacia el oeste por el baluarte de San Roque y hacia el este el baluarte de San Juan, que fue demolido a finales del mismo siglo para dar paso al tráfico rodado, lo que proporcionó una pérdida irreparable de la historia de este recinto defensivo. Tiene dos placas conmemorativas en ambas caras del lado interno que se colocaron en el acto de su inauguración. La característica principal de la Puerta de Pilar es que no solamente era una puerta al modo tradicional sino que era una galería abovedada de grandes dimensiones para permitir el paso de carruajes, de una longitud algo mayor que la anchura de la muralla, con sus fachadas en forma de arco de medio punto, frontones sobre las cornisas y rematadas por tres bolas que conservaron sus características barrocas originales. Actualmente está rodeada por un parque llamado Parque de los cañones. Todavía son visibles las acanaladuras por donde discurrían las cadenas que facilitaban el izado y arriado del puente levadizo de paso y que posteriormente fue sustituido por uno fijo. Esta puerta tiene la peculiaridad de que conserva unos dibujos y grabados en las columnas de la cara exterior que, al parecer, fueron hechos por los canteros y los soldados que en su día hacían guardia en la puerta. Fue restaurada en el último tercio del siglo XX con buena aceptación por parte de los historiadores ya que se conservaron sus características barrocas originales, se mantuvo el frontón y el escudo real así como las acanaladuras por donde deslizaban las cadenas que movían el puente levadizo.



Video de Marcial-Jesús Hueros Iglesias



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